1990
Cuando yo entro al justicialismo de Santa Fe en realidad lo hago como un independiente. En mi casa se hablaba de desarrollismo, mi padre tenía afinidad con Frondizi y mi tío, el doctor Rodolfo Weiman, era del Movimiento de Integración y Desarrollo.
Cuando me proponen participar en política, antes de ser candidato a gobernador, y antes de tomar la decisión de presentarme, decidí ir ver a don Arturo Frondizi a su casa en la calle French, a hablar de política y pedirle su opinión. Conversamos, me regaló su libro y me dijo: "¿Y por qué no?" Fue en 1990.
Poco tiempo después me llama Julio Mera Figueroa, que era el ministro del Interior de la época., y me dice: “Hay una cosa que a vos te puede interesar: ser candidato a gobernador”.
Yo le dije que para tomar esa decisión iba a hacer una recorrida por la provincia de Santa Fe. Visitamos los diecinueve departamentos de la provincia, las trescientas sesenta y cinco localidades y en cada uno de esos lugares le pregunté a la gente era si yo podía representarla. Y me decían: "¿Por qué no? La gente me decía que no quería corrupción, que quería decencia, que haya clases. Luego de esa gira por el interior de la provincia decidí hacer la prueba y presentarme como candidato a gobernador.